Factor masculino

Tradicionalmente se ha considerado que la causa de la infertilidad está en la mujer, sin embargo, hoy sabemos que hasta la mitad de los casos de la pareja infértil son debidos a una causa masculina, por lo que es indispensable que el abordaje de la infertilidad se realice en pareja.

Las causas de la infertilidad masculina son múltiples, algunos casos pueden mejorar con tratamiento médico y muchos se podrán ver beneficiados de técnicas de laboratorio que mejoren la calidad espermática, lo cual dará como resultado mejores tasas de fertilización y desarrollo embrionario, con lo que tendremos una mayor probabilidad de lograr nuestro objetivo: que tengas un bebé.

MACS para mejorar la calidad seminal

Actualmente, se sabe que el espermatozoide debe tener las mejores características para poder lograr un embrión y después un bebé sano. En un procedimiento de reproducción asistida, la selección comienza cuando los espermatozoides son separados del plasma seminal por un método de centrifugación, para seleccionar a los espermatozoides que presentan mejor movilidad e integridad.

A partir de aquí, la selección continúa y de acuerdo con los antecedentes presentados, en cuanto a la funcionabilidad de los espermatozoides, la muestra puede ser sometida a la técnica de MACS (Magnetic Activated Cell Sorting).

Esta técnica consiste en separar a los espermatozoides que presentan un proceso de descomposición en la membrana que los rodea, externalizando un compuesto llamado fosfatidilserina que está presente en las membranas de células que están envejeciendo.

Al estar expuesto facilita la unión a un compuesto llamado Anexina V acoplado a microesferas, que se agregará a la muestra espermática y posteriormente será vaciada completamente a una columna magnética que retendrá a aquellos que tengan mejores tasas de fertilización del óvulo y una mejor calidad embrionaria, incrementándose así la probabilidad de embarazo.

¿Qué significa esto?

Este proceso no sólo nos incrementa la posibilidad de tener una buena fecundación, sino que también el bebé tendrá una menor probabilidad de presentar alguna enfermedad, permitiéndonos tener uno sano.

PICSI

La muestra también puede ser sometida a la técnica de PICSI (Inyección intracitoplasmática del espermatozoide preseleccionado) que tiene como principio lo siguiente: la cabeza del espermatozoide maduro contiene un receptor específico de hialuronato que tiene la afinidad para reaccionar con una capa de células conocidas como cumulus oophorus que rodea al óvulo. Esta capacidad de interacción indica madurez y una alta probabilidad de tener una integridad en la cadena de ADN.

En una fertilización normal el óvulo selecciona a los espermatozoides, al tener una primera reacción con los receptores específicos de hialuronato de la cabeza del espermatozoide; basado en este proceso, la técnica de PICSI hace una preselección al ser una caja con tres gotas de hidrogel de hialuronato, que harán la misma función del hialuronato en el cumulus oophuros que rodea al óvulo para adherir a los espermatozoides con una alta capacidad para fertilizar y para aportar el material paterno con mejor estabilidad e integridad.

Fragmentación espermática del ADN

El material genético de las células está constituido por Ácido Desoxirribonucleico, el conocido ADN, este, al compactarse, dará origen a los cromosomas. Los espermatozoides, como todas las células, contienen material genético y si este material genético posee roturas, presentará fragmentación en el ADN espermático, lo cual obviamente comprometerá la integridad y, dependiendo de la gravedad de la lesión, podrá verse limitada la fertilización.

En muchas ocasiones, cuando los procedimientos de inseminación intrauterina y fertilización in vitro no dan el resultado esperado o por otro lado el desarrollo de los embriones no se lleva a cabo de forma satisfactoria, una de las causas puede deberse al efecto del espermatozoide dañado con un alto contenido de fragmentación del ADN.

Actualmente, existen métodos de diagnóstico que nos permiten determinar el porcentaje de fragmentación espermática en la muestra seminal, y con ello podemos saber la probabilidad de poder lograr una adecuada fertilización.

Para realizar este estudio, únicamente se requiere que el hombre nos proporcione una muestra seminal y en el laboratorio se aplicará el ensayo del análisis de la estructura cromatínica del esperma (SCSA), el cual nos permite determinar el porcentaje de fragmentación espermática.

Biopsia testicular

Existen ocasiones en las que no se encuentran espermatozoides en el eyaculado, esta condición se llama azoospermia (ausencia de espermatozoides), y puede presentarse por diferentes causas, las cuales pueden ser genéticas o adquiridas. Sin embargo, dependiendo la causa de la azoospermia, habrá ocasiones en que sea posible la obtención de espermatozoides directamente del testículo, este procedimiento es llamado biopsia testicular.

Dentro de la azoospermia existen 2 tipos: Aquella que es obstructiva y que el ejemplo más frecuente es la vasectomía ya que se impide la salida del eyaculado seminal, y por otro lado, la no-obstructiva en la cual la producción del espermatozoide es mínima o nula y que puede deberse a diferentes causas, las cuales pueden ser genéticas (Síndrome de Klinefelter), infecciosas (paperas), hormonales (hipogonadísmo hipergonadotrófico), quimoterapía y radioterapia entre otros.

Antes de realizar este procedimiento, se debe realizar un estudio detallado de la causa de la azoospermia, en las que se incluyen una exploración física completa, estudios ultrasonográficos, perfil hormonal principalmente.

Si el estudio nos indica que puede ser posible la obtención de espermatozoides del testículo, entonces se procederá a realizar la biopsia.

¿Cómo se hace?

Para que no exista molestia alguna en el hombre, se administra una sedación intravenosa y se procede a realizar una pequeña incisión en el testículo, de aproximadamente 1 centímetro, lo que permitirá
una selección muy cuidadosa con un daño mínimo, a diferencia de otras técnicas conocidas, en las cuales la incisiones son masivas, extensas, dolorosas y llegan a involucrar uno o ambos testículos.

Los espermatozoides obtenidos se dejarán en un medio nutritivo con la finalidad de que adquieran movilidad y posteriormente serán utilizados para la fertilización del óvulo.